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23/7/06

Saramago amplía fronteras en Castril

El Centro Saramago acogerá cursos de verano de la Universidad de
Granada tras su ampliación

LIDIA M. UCHER. CASTRIL. La proyección que el nobel José Saramago ha dado a Castril será aún más importante tras la ampliación del centro cultural que lleva su nombre y que se convertirá en sede permanente de los cursos de la Universidad de Granada.

Pese al retraso en el inicio del ambicioso proyecto para ampliar la sede, encargado en un principio al arquitecto Álvaro Siza, el consistorio castrileño muestra ya su entusiasmo ante lo que puede suponer el más importante de los atractivos con los que Castril recibe a propios y extraños. Según confirmó a La Opinión el alcalde de Castril, Juan Mar, el proyecto -obra del arquitecto Jorge Suso- está terminado y se presentará coincidiendo con la visita de Saramago a Granada. La Diputación de Granada, que encargó el proyecto a Suso, ha sido la encargada de financiar el proyecto de ampliación, que asciende a dos millones de euros.

El Centro Saramago de Castril ampliará sus instalaciones en un edificio anexo. Ubicado frente a la casa de José Saramago, se trata de un antiguo teatro utilizado hasta el momento para diversos actos y presentaciones del Centro. El nuevo espacio contará con un auditorio con un aforo de 120 personas que servirá de escenario a espectáculos de teatro y música, una sala de exposiciones y una biblioteca. Asimismo, el nuevo edificio dispondrá de salas para celebrar los cursos de verano y dependencias para investigadores.

Los cursos que se impartirán en Castril estarán orientados a conocer y profundizar en la obra literaria de Saramago, “aunque también seguirán la filosofía del Centro, relacionada con el compromiso ético y la protección de los derechos humanos", según indicó Mar.

El alcalde de Castril añade que los cursos de verano en Castril “atraerán a conferenciantes muy interesantes teniendo en cuenta la participación de la Universidad de Granada y la colaboración de Pilar del Río en la organización de los cursos”.

Los conferenciantes que se barajan para impartir los cursos de Castril procederán del mundo de la literatura y del periodismo. La implicación de la universidad en la actividad del Centro Saramago era uno de los objetivos principales de su Patronato.

13/8/05

Del Museo al río de Castril

El Ayuntamiento completará la actuación del Museo del Vidrio con la mejora de espacios patrimoniales y naturales, como el Castillo, la Sierra de Castril y el entorno del río
Castril
La originalidad del proyecto “Castril y el Vidrio” está
, tal y como explica Domingo Santos, en su compromiso con la recuperación de una tradición en la que se quiere implicar al rico patrimonio arquitectónico y paisajístico de la villa castrileña con sus gentes.

Y es que la tradición vidriera en Castril -procedente de los árabes- se mantuvo hasta finales del siglo XIX gracias al empeño de los artesanos de la villa.

El vidrio de Castril se caracterizaba por sus imperfecciones y burbujas de aire y lunas debidas al uso excesivo de potasio, así como su intenso coloreado.

Como centro vidriero, esta industria dio fama a Castril lejos de sus fronteras, aunque enclaves como Puebla de Don Fadrique y María -municipio almeriense limítrofe con Orce- también se consideraron ya en el siglo XVI importantes centros vidrieros.

De hecho, la producción de la manufactura de Castril de la Peña despunta en esa misma centuria.No obstante, cuentan que Hernando de Zafra fue quien impulsó, a partir de 1492, la producción de vidrio, levantando un edificio para su fabricación en la calle "Del Vidrio".

Asimismo, en 1620, el duque de Alba aprovecha la inmensa riqueza forestal de las sierras de Huéscar e instala una vidriera a imitación del famoso horno vidriero de Castril, con lo que los frondosos bosques del llamado Pinar del Duque pasan a conocerse, como "Pinar de la Vidriera", donde aún se mantienen restos del antiguo horno de la industria vidriera y el caserón señorial.

Por cierto, unas instalaciones recuperadas para uso turístico por la Junta de Andalucía aunque todavía permanecen cerradas al público.

El Museo del Vidrio pretende ser punto de partida de un recorrido en el que el visitante pueda conocer la villa a través de su historia vidriera. Así, el museo vinculará el centro histórico -donde se propone la ubicación de las casas-taller- con el paisaje natural que ofrece no sólo la Peña de Castril, sino también con el mismo río.

El peculiar coloreado del vidrio castrileño se podrá contemplar también, con más intensidad si cabe, bajo las aguas del río, siguiendo la idea de ubicar en la antigua central hidroeléctrica excavada en la montaña. Es otra de las propuestas del proyecto diseñado por Domingo Santos, que finalizaría en el río Castril su recorrido por la memoria de una tradición.

Para llevar a cabo este y otros interesantes proyectos para el municipio, el Ayuntamiento de Castril está concentrando todos los recursos públicos en la restauración y acondicionamiento integral del municipio, no sólo de su casco antiguo sino de sus espacios naturales y patrimoniales.

De esta manera, los fondos procedentes de la Diputación, las Consejerías de Obras Públicas y Cultura o la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que suman más de tres millones de euros, se invertirán en estos ambiciosos planes.

Entre las intervenciones más importantes, se encuentran, además de la apertura del Museo del Vidrio, finalizar los trabajos arqueológicos en el Castillo de la Peña o el Museo de Arte Religioso de Castril, en colaboración con el Obispado de Guadix-Baza y, todo ello, con la financiación de la Consejería de Cultura y el Plan de Desarrollo Turístico de la comarca de Huéscar.

Como remate de todo ello, el Ayuntamiento se afanará en señalizar turísticamente todo el conjunto histórico y destinará parte importante de estos fondos a arreglar la entrada al Parque Natural y habilitar áreas recreativa en la ribera del río Castril.

El vidrio de Castril tendrá un Museo diseñado por Juan Domingo Santos

El proyecto arquitectónico contempla también la rehabilitación de espacios y creación de talleres recuperen la manufactura vidriera de Castril

La tradición vidriera de Castril podrá recuperarse según una original iniciativa del Ayuntamiento y un diseño de Juan Domingo Santos que plantea, a partir de un Museo, atraer a artesanos del vidrio al municipio castrileño.

La calle del Vidrio de Castril hace honor a cuatro siglos de la historia de Castril dedicados a una intensa y rica producción artesanal vidriera. Una gran fábrica manufactura levantada en esa misma calle dio fama al municipio allende sus fronteras.

El legado de esta tradición es una importante colección de piezas de gran valor artístico que se conservan en el Museo Arqueológico de Granada, y se exponen en museos nacionales e internacionales como el "Victoria and Albert" de Londres.
el proyecto no sólo es la exposición de las piezas de vidrio sino también su producción y comercialización
En el siglo XXI, dos centurias después de que decayera la industria, el Ayuntamiento de Castril propone un ambicioso proyecto para recuperar una parte muy importante de su historia. Se trata del Museo del Vidrio, que se construirá sobre un antiguo cobertizo, pero más allá de la "musealización" de esta tradición secular, contempla el que en Castril se pueda volver a producir, comercializar y exponer el vidrio, una iniciativa que implicaría tanto al Servicio Andaluz de Empleo como a la Consejería de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la Junta y, por supuesto, la iniciativa privada apoyada por el Ayuntamiento de Castril.

La iniciativa surgió del alcalde, Juan Mar, que tuvo la idea de recuperar algunas piezas de vidrio históricas que actualmente están en el Museo Arqueológico de Granada para que fueran expuestas en su lugar de origen.

El museo granadino ya ha cedido al municipIo, por el momento, ocho piezas de lenguas de vaca -utensilio que los castrileños usaban para llevar el agua cuando iban a la sierra-.

Mientras, el Ayuntamiento contactó con el arquitecto granadino Juan Domingo Santos para proponerle adecuar un espacio que exhibiera las piezas al público.

"Esta iniciativa me pareció interesante y después de estudiar más detenidamente las posibilidades del proyecto, se pensó en vincular de nuevo el vidrio con el pueblo de Castril de una manera amplia y no sólo reducida a un museo al uso", afirma el arquitecto granadino.

Así, el proyecto se ha diseñado en su relación con el paisaje del río y de la peña a través de un itinerario. "La intención del proyecto no sólo es la exposición de las piezas de vidrio sino también la producción y comercialización de las mismas", según Domingo Santos.

Este ambicioso proyecto comenzará con la construcción del Museo, aunque el Ayuntamiento seguirá recuperando piezas guardadas en distintos museos y contactando con artesanos del vidrio para ofrecerles la posibilidad de ubicar sus casas-talleres en Castril.

El itinerario que menciona Domingo Santos es el que llevará a los visitantes desde el Museo hasta la misma Peña de Castril, a través de un nuevo acceso desde el propio edificio, situado a los pies del monumento natural.

Para hacer viable este nuevo acceso desde el Museo a la Peña de Castril, Domingo Santos explica que las cubiertas del nuevo museo "se construirán como una plaza pública con un banco, un árbol y un estanque de agua, y conectarán la escalera actual de la calle Villalta con otras escaleras existentes que vienen desde la Iglesia".

Con el fin de preservar el valor ambiental, arquitectónico y paisajístico de este lugar histórico de Castril, se recuperarán todos los espacios públicos que rodean al Museo. Asimismo, la escombrera que actualmente existe en esta zona se transformará en un jardín mirador del nuevo museo.

"La intención es construir una serie de espacios públicos conectados entre sí y con la subida a la peña. Un nuevo itinerario relacionado con el paisaje que recupera una zona en abandono", concluye el autor del proyecto arquitectónico.

Recuperación
El Museo del Vidrio pretende recuperar una zona degradada y abandonada del casco histórico castrileño.

Arquitectura
El proyecto contempla la recuperación de un antiguo cobertizo, para mantener la tipología tradicional de la villa, y un arco medieval ya restaurado, que servirán de Centro de Información y vestíbulo de acceso al nuevo museo.

Itinerario
Un nuevo acceso escalonado a la Peña recorrerá las cubiertas del Museo del Vidrio, creando espacios públicos a diferentes niveles que servirán de miradores.

31/7/05

Terrakota se presenta en el Sete Sóis interpretando una decena de instrumentos diferentes

El director del Festival plantea prolongar el Festival a una semana y que se convierta en cita cultural obligada


El conjunto angoleño Terrakota se estrenó en el Festival Sete Sóis de Castril con un repertorio de diferentes instrumentos llegados desde países africanos y americanos como Burkina Faso, Malí, Senegal, Brasil. Terrakota no sólo los interpretó magistralmente, sino que enseñó al público la procedencia de cada uno de ellos y su uso originario como herramienta de comunicación entre antiguas tribus africanas y amazónicas.

Un tambor de agua, el didgeridoo, el krin y muchos otros sonaron en la Arboleda Perdida acompañados de la penetrante voz de Romi, la cantante angoleña. La fusión musical y el ritmo frenético con el que este grupo subió al escenario contagió al público del Sete Sóis, que participó de los coros, las palmas y los compases de cada uno de los temas. Un grupo que, aunque muy joven –comenzó su andadura en 1999 y sus componentes son veinteañeros- demostró su profesionalidad sobre el escenario del Sete Sóis de Castril.

El tercer día de certamen se presenta con una actuación doble: el esperado concierto del caboverdiano Tcheka, que estrena en España su repertorio basado en el ritmo popular de el “batuque”, procedente de la Isla de Santiago. Le seguirá la Orquesta de Harmónicas de Ponte de Sor, una peculiar formación portuguesa de 20 músicos que han recuperado músicas tradicionales olvidadas y las interpretan sin tener ninguna formación musical.

Tan sólo en Portugal y Austria tienen orquestas de estas características, donde tan sólo el director tiene conocimientos musicales para componer los temas a partir del tarareo que sus componentes recuerdan de las canciones para poder interpretarlas por todo el mundo. La formación portuguesa ha mantenido viva, principalmente, la música tradicional interpretada con la armónica.

Una semana de Sete Sóis
El director del Sete Sóis Sete Luas, Marco Abbondanza, descata del certamen la oportunidad de que otros grupos granadinos y andaluces se den a conocer en otros páises donde se celebra el Festival, como es el caso de Lombarda, que actuará este año en Ponte de Sor, en Portugal. “El movimiento cultural y turístico que el festival está generando en todo el mediterráneo es lo que ha permitido que el certamen se amplíe a otros países, como Marruecos y Francia –en Nador y Montpellier se celebrarán por primera vez este otoño- y que sea una referencia cultural europea importante”, asegura Abbondanza.

La ligazón con el Centro Saramago de Castril con el Sete Sóis ha proyectado la edición castrileña del festival más allá de lo esperado, por lo que la organización está pensando en ampliar a una semana completa los conciertos para permitir que toda la gente que ha venido este año a Castril pueda disfrutarlo en ediciones posteriores de una manera más cómoda.

“ Castril ha acogido fabulosamente a todos los artistas, profesionales y público en el pueblo, todos han quedado encantados”, señala Abbonzanza, quien asegura que la idea es que el festival se convierta en cita obligada del panorama cultural de verano que ayude a promover el turismo en toda esta zona, quizás de una forma ordenada que no desborde en unos pocos días la capacidad de acogida de estos pueblos.


El alcalde de Castril, Juan Mar, valora esta segunda edición del Festival en Castril con la satisfacción de haber conseguido la aspiración de convertirse en una cita obligada del panorama estival de la cultura y un referente que el público asocie al programa de actividades del Centro Saramago.
“Hace tiempo que huimos de las típicas verbenas y queremos diferenciarnos apostando por la cultura y que a la vez puedan disfrutarla durante la época vacacional todos los visitantes que se acerquen a Castril”, comenta el primer edil. Todas las actividades están enfocadas a actuaciones que no se pueden ver durante el resto del año y que se relacionan directamente con el patrimonio natural y cultural que ofrece Castril.

El mismo José Saramago fue quien le habló por primera vez a Mar del Festival mientras se gestionaba aún el Centro Saramago de Castril, con la suerte de que a los pocos meses el director del Festival, Marco Abbondanza, “que le encantó el municipio y propuso que el certamen se celebrara por primera vez en 2004”.

30/7/05

Siete Lunas bajo la Peña de Castril

Lidia M. Ucher. Castril. 30 de julio de 2005

Suena la flauta de caña de Rao Kyao bajo la Peña de Castril. Las primeras melodías de la flauta se confunden con el viento y el sonido del agua del río castrileño. Un compás de timbales rompe el trance que provoca la música silbeante de la caña e inmediatamente arranca la percusión acompañada del teclado.

Así comienza el Festival Sete Sóis Sete Luas en el Parque de la Arboleda Perdida, bajo una noche estrellada. El solista portugués entorna los ojos y se concentra en el sonido incesante de la travesera, que embarga al público con un ritmo cardíaco antes de cesar de repente. Es entonces cuando parece romperse el silencio.

El público congregado en el estreno del Sete Sóis de Castril recibe emocionado la primera actuación del festival y escucha expectante las palabras de Rao: “Nuestra música evocan a los tres elementos fundamentales comunes en nuestra cultura, el pan, el aceite y el vino”. Con percusiones casi orgánicas y sonidos penetrantes, realmente lo consiguen. El repertorio culinario comienza con una suite dedicada a las riberas del Guadiana “que unen, no dividen” a Portugal y España. En colaboración con Gerardo Núñez, esta música demuestra, dicen, que “somos ibéricos de corazón”.

De hecho, en esta edición del Sete Sóis se ha dado protagonismo a la música portuguesa, quizás en un merecido homenaje al mentor de este festival de los pequeños pueblos, José Saramago, que ha conseguido llevar a lugares olvidados las mejores músicas tradicionales que se pueden escucha a lo largo y ancho del mediterráneo.

La actuación continúa sin olvidarse de nada. Con un ritmo energético, Rao Kyao rememora el primero de los elementos, el aceite. El sonido evoca la recogida de la aceituna y envuelve esta tradición en la música que recuerda a la luna llena.

De esta manera, todas las actuaciones del Festival recuperan ambientes y sonidos de la naturaleza presentes en pueblos como Castril pero silenciados por las civilizaciones modernas. El público concentrado en el Parque de la Arboleda siente el privilegio de encontrarse frente a la peña iluminada de Castril escuchando músicas primarias, rodeados de naturaleza viva que logra ensordecer las preocupaciones diarias.

Son cientos los visitantes que han desbordado el pueblo estos días. La llegada de artistas, asiduos al Sete Sóis y turistas que pasan sus vacaciones en Castril se mezclan en las estrechas calles del pueblo y literalmente convierten el municipio en una gran vía de capital.
Pero todos ellos pierden la noción del tiempo y del espacio cuando descienden a la Arboleda Perdida cada noche mientras el campanario da las once horas.

Con la “Danza de la Montaña” se anima la noche. Gritos tribales que lanzan ahora los componentes del grupo al unísono sorprenden al espectador e invitan a acompasar el ritmo con palmas. La percusión del conjunto acompañada de los tambores penetran profundamente en el ambiente, que parece mover la misma Peña que sirve de escenario al Sete Sóis.

El éxtasis viene con el “Vino de la Alegría”, todo un homenaje a la tradición vinícola con sonidos de fiesta que a la vez salen del teclado, guitarra, batería, percusión y la flauta de caña.
Cada noche una música. Las siguientes prometen acercarnos a los sonidos angoleños, de la mano de Terrakota, los caboverdianos de Tcheka o, para concluir, una aproximación a la Toscana con Ricardo Tesi y Banditaliana.