Criaturillas raras que nacen despegándose de los cerros de Guadix llevándose consigo parte de la piel de arcilla que los envuelve salen en tropel hacia el pueblo dejando tras de sí el rastro de una placenta terrosa que tiñe de color las piedras del camino por donde pasan.
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9/9/09
7/9/06
Una carrera de lujo
Baza vive un espectáculo de lujo con el Cascamorras más multitudinario de la historia.
Cascamorras en Baza siempre congrega a multitudes. Pero este año, la carrera ha sido histórica, por la masiva participación y la espectacularidad con la que Antonio Vera y los cascamorreros realizaron todo el recorrido. Sin duda, la declaración de la fiesta de interés turístico nacional ha marcado un antes y un después en Baza. Nadie ha querido perderse la fiesta y todos se han volcado para que la carrera de este año batiese todos los récords. Y lo han conseguido. Las camisetas blancas con la característica mano negra que simboliza la fiesta pronto se embadurnaron de pintura. Esta vez, ni rastro de aceite de motor, un gesto que engrandeció la fiesta e hizo honor a su nueva distinción turística.
Fue una carrera histórica y así lo recordarán los miles de personas que siguieron ayer en Baza a Cascamorras. Una auténtica multitud animó como nunca el tradicional recorrido por las calles de Baza junto a Antonio Vera, que encarnaba por segundo año consecutivo al personaje de Juan Pedernal. Con la peculiar vestimenta de girones, unas ocho mil personas han protagonizado el Cascamorras más multitudinario de la historia. La carrera, que se inició a las 6 de la tarde en Las Arrodeas de Baza, se alargó más de lo habitual por las continuas paradas que Cascamorras tenía que realizar para abrirse camino entre toda la afición que le rodeaba y que apenas le permitía correr unos pasos.
Con la llegada a la antigua Estación, Antonio Vera pudo cobrar fuerzas y dirigirse al gentío para dedicarle las tradicionales “juras” de bandera, en las que Cascamorras tremola el pendón que porta durante toda la carrera. En los Caños Dorados se vivió uno de los mejores momentos de la fiesta, cuando Antonio Vera aprovechó para refrescarse y jugar con el agua junto a los aficionados que lo aguardaban en los alrededores de la fuente y disfrutaban de la fiesta desde los balcones. La marea humana que se congrega en este punto y que llega corriendo provocó incluso una momentánea avalancha y algunas caídas en las escalerillas de los Caños.
Los gritos de los aficionados pidiendo que pararan a los que se aproximaban al lugar impidió que el incidente ocasionara daños mayores. Al paso por este emblemático punto de la carrera, y después del susto, Antonio Vera siguió sonriendo a la afición y entonando los vivas a Cascamorras, la Virgen de la Piedad y a Baza, que la gente coreaba con auténtico fervor. La carrera continuó hacia la plaza Mayor y terminó, como siempre, con la entrada -bastante complicada- a la Iglesia de la Merced, donde Cascamorras fue recibido por los padres franciscanos.
Una fiesta limpia, divertida, cuidada y espectacular que este año ha dado un paso de gigante para entrar en la historia de esta centenaria celebración.
[EFE]
GRA-FIESTAS-CASCAMORRAS
Más de 8.000 personas participaron fiesta Cascamorras de Baza
Baza (Granada), 6 sep (EFE).- La fiesta de Cascamorras, celebrada hoy en la localidad granadina de Baza como cada año, ha reunido a más de 8.000 personas, la cifra más alta desde que comenzó la tradición, según aseguraron a Efe fuentes de la Policía Local.Esta fiesta, celebrada conjuntamente por los municipios de Baza y Guadix cada 6 de septiembre, dispone de la declaración de "Fiesta de Interés Turístico de Andalucía" desde enero de 2000, concedida por la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta.Como en la pasada edición ha sido el accitano Antonio Vera el encargado de encarnar al personaje de Juan Pedernal, el obrero morisco que descubrió en la Edad Media a la Virgen de la Piedad enterrada, una talla disputada entonces por ambos municipios, según la tradición, que relata que se acordó depositarla en Baza y si un vecino de Guadix llegaba limpio a la iglesia de Baza recuperaría la imagen para su pueblo.Por ello, embadurnadas de arriba a abajo de pintura negra al agua -sin rastro este año de aceite de motor después de una campaña de concienciación que hizo el Ayuntamiento en la pasada edición- y con la peculiar vestimenta de jirones, unas ocho mil personas han protagonizado el Cascamorras más multitudinario de la historia.La carrera, que se inició a las 6 de la tarde en Las Arrodeas de Baza, se alargó más de lo habitual por las continuas paradas que el Cascamorras tenía que realizar para abrirse camino entre la gente que le rodeaba.Con la llegada a la antigua Estación, Antonio Vera pudo cobrar fuerzas y dirigirse al gentío para dedicarle las tradicionales "juras" de bandera, en las que Cascamorras tremola el pendón que porta durante toda la carrera.En los Caños Dorados se vivió uno de los mejores momentos de la fiesta, cuando Vera aprovechó para refrescarse y jugar con el agua junto a los aficionados que lo aguardaban en los alrededores de la fuente y disfrutaban de la fiesta desde los balcones.La carrera continuó hacia la plaza Mayor y terminó, con la entrada a la Iglesia de la Merced, donde el Cascamorras fue recibido por los padres franciscanos.EFElu/vg
| Cascamorra |
Cascamorras en Baza siempre congrega a multitudes. Pero este año, la carrera ha sido histórica, por la masiva participación y la espectacularidad con la que Antonio Vera y los cascamorreros realizaron todo el recorrido. Sin duda, la declaración de la fiesta de interés turístico nacional ha marcado un antes y un después en Baza. Nadie ha querido perderse la fiesta y todos se han volcado para que la carrera de este año batiese todos los récords. Y lo han conseguido. Las camisetas blancas con la característica mano negra que simboliza la fiesta pronto se embadurnaron de pintura. Esta vez, ni rastro de aceite de motor, un gesto que engrandeció la fiesta e hizo honor a su nueva distinción turística.
Fue una carrera histórica y así lo recordarán los miles de personas que siguieron ayer en Baza a Cascamorras. Una auténtica multitud animó como nunca el tradicional recorrido por las calles de Baza junto a Antonio Vera, que encarnaba por segundo año consecutivo al personaje de Juan Pedernal. Con la peculiar vestimenta de girones, unas ocho mil personas han protagonizado el Cascamorras más multitudinario de la historia. La carrera, que se inició a las 6 de la tarde en Las Arrodeas de Baza, se alargó más de lo habitual por las continuas paradas que Cascamorras tenía que realizar para abrirse camino entre toda la afición que le rodeaba y que apenas le permitía correr unos pasos.
Con la llegada a la antigua Estación, Antonio Vera pudo cobrar fuerzas y dirigirse al gentío para dedicarle las tradicionales “juras” de bandera, en las que Cascamorras tremola el pendón que porta durante toda la carrera. En los Caños Dorados se vivió uno de los mejores momentos de la fiesta, cuando Antonio Vera aprovechó para refrescarse y jugar con el agua junto a los aficionados que lo aguardaban en los alrededores de la fuente y disfrutaban de la fiesta desde los balcones. La marea humana que se congrega en este punto y que llega corriendo provocó incluso una momentánea avalancha y algunas caídas en las escalerillas de los Caños.
Los gritos de los aficionados pidiendo que pararan a los que se aproximaban al lugar impidió que el incidente ocasionara daños mayores. Al paso por este emblemático punto de la carrera, y después del susto, Antonio Vera siguió sonriendo a la afición y entonando los vivas a Cascamorras, la Virgen de la Piedad y a Baza, que la gente coreaba con auténtico fervor. La carrera continuó hacia la plaza Mayor y terminó, como siempre, con la entrada -bastante complicada- a la Iglesia de la Merced, donde Cascamorras fue recibido por los padres franciscanos.
Una fiesta limpia, divertida, cuidada y espectacular que este año ha dado un paso de gigante para entrar en la historia de esta centenaria celebración.
[EFE]
GRA-FIESTAS-CASCAMORRAS
Más de 8.000 personas participaron fiesta Cascamorras de Baza
Baza (Granada), 6 sep (EFE).- La fiesta de Cascamorras, celebrada hoy en la localidad granadina de Baza como cada año, ha reunido a más de 8.000 personas, la cifra más alta desde que comenzó la tradición, según aseguraron a Efe fuentes de la Policía Local.Esta fiesta, celebrada conjuntamente por los municipios de Baza y Guadix cada 6 de septiembre, dispone de la declaración de "Fiesta de Interés Turístico de Andalucía" desde enero de 2000, concedida por la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta.Como en la pasada edición ha sido el accitano Antonio Vera el encargado de encarnar al personaje de Juan Pedernal, el obrero morisco que descubrió en la Edad Media a la Virgen de la Piedad enterrada, una talla disputada entonces por ambos municipios, según la tradición, que relata que se acordó depositarla en Baza y si un vecino de Guadix llegaba limpio a la iglesia de Baza recuperaría la imagen para su pueblo.Por ello, embadurnadas de arriba a abajo de pintura negra al agua -sin rastro este año de aceite de motor después de una campaña de concienciación que hizo el Ayuntamiento en la pasada edición- y con la peculiar vestimenta de jirones, unas ocho mil personas han protagonizado el Cascamorras más multitudinario de la historia.La carrera, que se inició a las 6 de la tarde en Las Arrodeas de Baza, se alargó más de lo habitual por las continuas paradas que el Cascamorras tenía que realizar para abrirse camino entre la gente que le rodeaba.Con la llegada a la antigua Estación, Antonio Vera pudo cobrar fuerzas y dirigirse al gentío para dedicarle las tradicionales "juras" de bandera, en las que Cascamorras tremola el pendón que porta durante toda la carrera.En los Caños Dorados se vivió uno de los mejores momentos de la fiesta, cuando Vera aprovechó para refrescarse y jugar con el agua junto a los aficionados que lo aguardaban en los alrededores de la fuente y disfrutaban de la fiesta desde los balcones.La carrera continuó hacia la plaza Mayor y terminó, con la entrada a la Iglesia de la Merced, donde el Cascamorras fue recibido por los padres franciscanos.EFElu/vg
27/7/06
Cascamorras se declara de Interés Turístico Nacional
A. Franco/L. M. Ucher. Guadix/Baza.
Publicado en La Opinión de Granada, 27/07/2006
La esperada noticia fue anunciada ayer por el Secretario General de Turismo. Los consistorios de Baza y Guadix agradecen a las administraciones implicadas y a los medios de comunicación el apoyo en la difusión de la Fiesta.
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Cascamorras hará correr ríos de tinta por toda España. Tinta negra en Baza y de color tierra en Guadix, como manda la tradición desde hace quinientos años. Y es que por fin, la fiesta es de interés turístico a nivel nacional. La esperada declaración oficial la confirmaba ayer el Secretario General de Turismo al alcalde de Baza, Antonio Martínez. Casi más rápido que corre el Cascamorras por las calles de los dos municipios durante la fiesta grande, corrió el alcalde a dar la noticia a su homónimo accitano. “Antonio -que también se llama el alcalde de Guadix-, que ya somos de interés nacional”.
El empeño de los dos consistorios en los últimos cinco años para completar un amplio dossier sobre la difución de la fiesta en medios de comunicación nacionales, ha logrado finalmente el reconocimiento a nivel nacional de esta singular fiesta, solicitud que se cursó en 2001, justo al año de que se declarara de interés turístico andaluz.
Como no, también ha sido impotante el apoyo de entidades como la Diputación de Granada, que le concedió la Medalla a la Fiesta en los Premios del Día de la Provincia celebrados en febrero de este año. El presidente provincial, Antonio Martínez Caler, señaló que “Baza y Guadix han sido capaces movilizar a todas las administraciones involucradas para conseguirlo”. Caler confirmó que el Patronato de Turismo de la Diputación “continuará colaborando en la difusión y conocimiento a nivel nacional e internacional de la fiesta”.
El alcalde bastetano se olvidó de la prensa, a la que agradeció “la difusión nacional del Cascamorras”. Por su parte, el alcalde de Guadix, Antonio Avilés, destacó “la unión de las dos ciudades en un proyecto conjunto, demostrando que no hay rivalidad sino afán de colaborar por el desarrollo de ambos pueblos”.
Entre 4.000 y 5.000 cascamorreros siguen con fervor cada año la popular carrera del Cascamorras por las calles de Baza y Guadix. Una gran masa pintada de negro alrededor de una única figura que recorre decenas de kilómetros aclamada por todos. El alcalde de Baza reconoce que para saber lo que es el Cascamorras “simplemente hay que venir y vivirlo”. “Desde fuera -afirma Martínez-, y para quien no lo conoce, le puede decir poco, pero no hay nadie que no haya quedado impresionado cuando la ha conocido de cerca”.
Eso sí, es imprescindible protegerse con una vestimenta adecuada, de usar y tirar, y rasgar las ropas para poder retirarse con los jirones restos de pintura que manchan todo el cuerpo, siendo especialmente molestos los que caen en el rostro.
Sin duda, este año el Cascamorras se vivirá más intensamente si cabe. El 6 de septiembre en Baza y el 9, en Guadix.
La Hermandad, sorprendida y contenta
La declaración sorprendió a la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix, encargada de velar por el mantenimiento y la organización de la fiesta anual, que se enteró de la noticia por la llamada de un medio de comunicación. "Notificación oficial no hemos recibido hasta el momento, pero es normal porque este tipo de cosas se desarrollan a nivel político", destacó el presidente del colectivo accitano, Juan López, que mostró su satisfacción por el logro conseguido por ambas ciudades. El representante de la Virgen de la Piedad confía en que "a partir de ahora Cascamorras sea más conocido y atraigamos a más gente si cabe, de la que nos acompaña cada año". Además, esperan que la iniciativa anime al empresariado a financiar la organización de la festividad así como los proyectos de recuperación de tradiciones que han emprendido recientemente.
Para aprovechar la singularidad de la declaración, la Hermandad nombró ayer Cascamorras de Honor al accitano Jesús Samaniego por su dedicación al mantenimiento de la tradición. También recibirán un reconocimiento los accitanos Paquillo Fernández y Joaquín Berbel, el próximo 15 de agosto durante el acto de presentación oficial de la fiesta. Junto a los nombramientos, la Junta Directiva designó a Antonio Vera para encarnar a la figura de Juan Pedernal, el primer Cascamorras de la historia, que vestirá por tercer año el traje de fieltro multicolor.
Publicado en La Opinión de Granada, 27/07/2006
La esperada noticia fue anunciada ayer por el Secretario General de Turismo. Los consistorios de Baza y Guadix agradecen a las administraciones implicadas y a los medios de comunicación el apoyo en la difusión de la Fiesta.
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Cascamorras hará correr ríos de tinta por toda España. Tinta negra en Baza y de color tierra en Guadix, como manda la tradición desde hace quinientos años. Y es que por fin, la fiesta es de interés turístico a nivel nacional. La esperada declaración oficial la confirmaba ayer el Secretario General de Turismo al alcalde de Baza, Antonio Martínez. Casi más rápido que corre el Cascamorras por las calles de los dos municipios durante la fiesta grande, corrió el alcalde a dar la noticia a su homónimo accitano. “Antonio -que también se llama el alcalde de Guadix-, que ya somos de interés nacional”.
El empeño de los dos consistorios en los últimos cinco años para completar un amplio dossier sobre la difución de la fiesta en medios de comunicación nacionales, ha logrado finalmente el reconocimiento a nivel nacional de esta singular fiesta, solicitud que se cursó en 2001, justo al año de que se declarara de interés turístico andaluz.
Como no, también ha sido impotante el apoyo de entidades como la Diputación de Granada, que le concedió la Medalla a la Fiesta en los Premios del Día de la Provincia celebrados en febrero de este año. El presidente provincial, Antonio Martínez Caler, señaló que “Baza y Guadix han sido capaces movilizar a todas las administraciones involucradas para conseguirlo”. Caler confirmó que el Patronato de Turismo de la Diputación “continuará colaborando en la difusión y conocimiento a nivel nacional e internacional de la fiesta”.
El alcalde bastetano se olvidó de la prensa, a la que agradeció “la difusión nacional del Cascamorras”. Por su parte, el alcalde de Guadix, Antonio Avilés, destacó “la unión de las dos ciudades en un proyecto conjunto, demostrando que no hay rivalidad sino afán de colaborar por el desarrollo de ambos pueblos”.
Entre 4.000 y 5.000 cascamorreros siguen con fervor cada año la popular carrera del Cascamorras por las calles de Baza y Guadix. Una gran masa pintada de negro alrededor de una única figura que recorre decenas de kilómetros aclamada por todos. El alcalde de Baza reconoce que para saber lo que es el Cascamorras “simplemente hay que venir y vivirlo”. “Desde fuera -afirma Martínez-, y para quien no lo conoce, le puede decir poco, pero no hay nadie que no haya quedado impresionado cuando la ha conocido de cerca”.
Eso sí, es imprescindible protegerse con una vestimenta adecuada, de usar y tirar, y rasgar las ropas para poder retirarse con los jirones restos de pintura que manchan todo el cuerpo, siendo especialmente molestos los que caen en el rostro.
Sin duda, este año el Cascamorras se vivirá más intensamente si cabe. El 6 de septiembre en Baza y el 9, en Guadix.
La Hermandad, sorprendida y contenta
La declaración sorprendió a la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix, encargada de velar por el mantenimiento y la organización de la fiesta anual, que se enteró de la noticia por la llamada de un medio de comunicación. "Notificación oficial no hemos recibido hasta el momento, pero es normal porque este tipo de cosas se desarrollan a nivel político", destacó el presidente del colectivo accitano, Juan López, que mostró su satisfacción por el logro conseguido por ambas ciudades. El representante de la Virgen de la Piedad confía en que "a partir de ahora Cascamorras sea más conocido y atraigamos a más gente si cabe, de la que nos acompaña cada año". Además, esperan que la iniciativa anime al empresariado a financiar la organización de la festividad así como los proyectos de recuperación de tradiciones que han emprendido recientemente.
Para aprovechar la singularidad de la declaración, la Hermandad nombró ayer Cascamorras de Honor al accitano Jesús Samaniego por su dedicación al mantenimiento de la tradición. También recibirán un reconocimiento los accitanos Paquillo Fernández y Joaquín Berbel, el próximo 15 de agosto durante el acto de presentación oficial de la fiesta. Junto a los nombramientos, la Junta Directiva designó a Antonio Vera para encarnar a la figura de Juan Pedernal, el primer Cascamorras de la historia, que vestirá por tercer año el traje de fieltro multicolor.
6/9/05
“La fiesta del Cascamorras hay que vivirla para entenderla”
Cascamorreros ilustres rescatan la evolución de la fiesta en los últimos 50 años a través de sus recuerdos de infancia
Bastetanos y accitanos que han vivido la fiesta del Cascamorras desde su más tierna infancia reviven sus primeros recuerdos de esta tradición centenaria para recordar la gran evolución de la fiesta en los últimos 50 años.
El alcalde de Baza, Antonio Martínez, nos cuenta sus primeros recuerdos de la fiesta del Cascamorras. “Ante todo, recuerdo el lugar donde esperaba al Cascamorras, yo vivía en el camino de los Molinos y él entraba por la carrera de Palacio, así que solía ir a verlo en los Caños Dorados”.
El alcalde dice que le daba “cierto repelús” el ver bajar la masa que acompañaba al Cascamorras que, aunque no era tan numerosa como ahora, “me parecía que era mucha gente supongo que porque de pequeño se magnifican las cosas”. El alcalde recuerda aún con respeto “el temor a que el Cascamorras me cayera algún cachiporrazo”. Martínez asegura que pese a ese miedo infantil a la llegada del Cascamorras, le podía más la expectación y la emoción con la que esperaba ese día porque “marcaba el inicio de la Feria de Baza, con sus casetas de turrón y los columpios en la plaza Mayor”. Esa unión en espacio y tiempo del Cascamorras con la Feria es lo que más emoción le daba a la fiesta en aquella época.
En años posteriores, Antonio Martínez ha cambiado los Caños Dorados por la Plaza Mayor, desde donde asegura que le gusta ver el Cascamorras “especialmente desde que soy alcalde”. Como máximo representante, Martínez ha convertido en un ritual “tomar café con toda la comitiva del Cascamorras y despedirlos personalmente en el Ayuntamiento antes de partir hacia las Arrodeas, donde comienza la carrera”.
“Siempre me gusta llevarme algún refregón del Cascamorras”
Una vez el alcalde despide personalmente al personaje y sus acompañantes, los espera en la plaza Mayor, desde donde conserva la ilusión de “llevarse algún refregón en la camisa”. “Intento mantener el tipo como alcalde pero si no acabo pintado me siento frustrado”, afirma. Cuando el Cascamorras aparece por la plaza Mayor, el alcalde sigue emocionándose al verlo pasar defendiéndose con su cachiporra y, especialmente, haciendo tremolar el pendón, “un gesto cariñoso con el que la gente disfruta y del que más participa a lo largo de la carrera”, afirma Martínez. “En ese momento cuando me vienen a la mente los recuerdos de la infancia y revivo la ilusión de niño de saber que la feria comienza”.
Evolución
El alcalde de Baza ha vivido desde muy pequeño la fiesta y recuerda perfectamente a los personajes que cada año han representado al Cascamorras. Según recuerda Antonio Martínez, antes “era una persona que necesitaba de la carrera casi para sobrevivir con las pocas monedas que la gente le daba cuando salía a pedir al día siguiente”.
Afortunadamente, la evolución del Cascamorras ha hecho que hoy en día “la gente pida encarnar al personaje porque le gusta seguir la tradición”. El alcalde entiende la fiesta como un acto de hermandad entre dos ciudades, incluso insiste en recordad que quien elige al Cascamorras es la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix, motivo por el que los bastetanos recibe con todo el respeto, “porque confiamos en su buen criterio de elegir a una persona joven y físicamente preparada para una carrera tan larga”.
Martínez afirma estar encantado con el Cascamorras de este año. “Antonio Vera es un joven que ya conoce la carrera y la resistió muy bien en su momento, además de desenvolverse muy dignamente en su papel de Cascamorras”
El alcalde reconoce que para saber lo que es el Cascamorras “simplemente hay que venir y vivirlo”. “Desde fuera -afirma Martínez-, y para quien no lo conoce, le puede decir poco ver una masa pintada de negro, pero no hay nadie que no haya quedado impresionado cuando la ha conocido de cerca”. De hecho, el mismo alcalde sigue pareciéndole extraordinario “ver a una masa de más de 5.000 personas pintadas de negro alrededor de una única figura que recorre decenas de kilómetros aclamada por todos”.
Como otros muchos aficionados a esta fiesta, el alcalde bastetano también recuerda el cruel episodio sobre el Cascamorras que retrató la serie televisiva “Raíces” en los años 70, un momento que, lejos de amedrentar el ánimo de los dos ayuntamientos, “sirvió de revulsivo para que la población reaccionara y que la fiesta, a partir de ese momento, fuera a más”. De hecho, ese momento fue un punto de inflexión en la fiesta, a partir del cual la participación se multiplicó año tras año.
“Para los bastetanos el Cascamorras es algo único y de lo que nos sentimos muy orgullosos, por lo que entre todos lucharemos por mantener esta tradición”, concluye el alcalde.
“Lo de ‘Raíces’ fue un montaje pero le dio a la fiesta la popularidad de que hoy goza”
El historiador local Antonio García de Paredes lleva muchos años viviendo el Cascamorras. Cuando apenas levantaba unos palmos del suelo, cuenta que con sus amigos “subíamos a los Caños Dorados con un melón de agua y cuando llegaaba el Cascamorras le tirábamos las cáscaras”. Una anécdota con la que García de Paredes ilustra los cambios en la historia de la fiesta. “Ni mucho menos le seguía entonces la multitud de ahora pero sí que es verdad que se le vapuleaba mucho más y, por tanto, él se defendía con más fuerza”. Sin duda, era un Cascamorras distinto.
El historiador está de acuerdo con el alcalde de Baza en que el programa de “Raíces”, a pesar del “montaje” que, según García de Paredes, supuso, le dio la popularidad que tiene en nuestros días. Eso sí, García de Paredes se queda con la “fiesta de antes”, cuando los participantes apenas se embadurnaban las manos de grasa y, “sólo quien podía”, se acercaba al Cascamorras y le pintaba la cara. No obstante, la tradición que representa el Cascamorras, según el historiador, “debe conservarse y pasar de generación en generación”. Aunque él ahora lo ve desde el balcón de su casa, toda su familia -incluidos sus nietos- participa de la fiesta cada año.
La fiesta ha evolucionado de tal manera que antes el Cascamorras era una figura denostada y ahora muchos piden representar a este popular personaje
El Ayuntamiento de Baza solicitó en 2001 la declaración de la fiesta de Interés Turístico Nacional, para lo que es necesaria la difusión del Cascamorras medios de comunicación nacionales
Historia y tradición
El Cascamorras es un personaje que gira en torno a la Virgen de la Piedad. Cuando los Reyes Católicos ordenan reconvertir la Ermita del Barrio de la Churra –actual Iglesia de la Merced-, el accitano Juan Pedernal –que trabajaba en la obra de restauración- clava su pico en la imagen de la Virgen, momento en el que escucha una voz que le clama “piedad”. De inmediato, el hallazgo de Pedernal de la que se convirtió en la Virgen de la Piedad lo pretende hacer suyo y de su pueblo, queriéndose llevar la imagen a Guadix.
Pero intervienen los cabildos eclesiásticos y municipales para evitar que la Virgen salga de Baza, a cambio de que el derecho a celebrar las fiestas en su honor fuera de cabildo de Guadix. Desde entonces, la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix organiza esta popular fiesta, que no trata de “recuperar” la imagen de la Virgen –contrariamente a lo que se piensa-, sino de “celebrar las fiestas en honor de la Virgen de la Piedad tanto en Baza como en Guadix”, tal y como afirma el historiador local Antonio García de Paredes.
Cinco siglos dan para mucho
La Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix hace memoria de la evolución de la tradición de esta fiesta a partir del momento en que el Cascamorras renace de sus cenizas
A Cascamorras no le pesan sus quinientos años. A lo largo de los cinco siglos de existencia de la tradición, que une a las ciudades de Baza y Guadix, el sucesor de Juan Pedernal ha vestido el traje multicolor adaptándose a los cambios sociales y tecnológicos, convirtiéndose en un reflejo más de la época que le ha tocado vivir.
El camino de sesenta kilómetros que separa a las poblaciones que comparten la fiesta ha sido testigo de las transformaciones, propias de la evolución de los tiempos. Recuerdan los miembros de más edad de la Hermandad de la Virgen de la Piedad, encargada de velar por el desarrollo de la celebración, que en los años cuarenta la comitiva hacía el viaje a lomos de un burro. Entonces las paradas en los cortijos eran frecuentes para descansar, reponer fuerzas y llenar los serones con provisiones para el viaje.
Es en esta época cuando se desarrollan dos de los acontecimientos más extraordinarios de la historia de la fiesta: Cuentan que en estos años, se conoció al único Cascamorras bastetano de la historia, ya que la hermandad no pudo enviar a uno propio, los vecinos de Baza optaron por hacer ellos mismos la elección. Además, entre la década de los cuarenta y los cincuenta, Cascamorras logró llegar al templo de la Merced sin mancha, lo que le daba derecho a llevarse la imagen de la patrona bastetana a la ciudad accitana. Sin embargo antes de cruzar la puerta de la iglesia un miembro de la hermandad le puso la mano en el hombro, marcándolo con pintura.
Mientras estuvo en funcionamiento la línea férrea Guadix- Almendricos, cuya reapertura piden los políticos desde hace veinte años, Cascamorras y su séquito sustituyeron el tren por el pollino. Desde el cierre para cubrir la distancia se utilizan los vehículos particulares de los organizadores.
El cambio más significativo de la fiesta en los últimos años lo ha provocado el incremento del número de participantes a la fiesta, pasando de los varios centenares de mediados del siglo XX, a los miles del XXI. La popularización del Cascamorras ha dejado momentos emotivos en la memoria de la Hermandad, y ganado adeptos que cada año recorren largas distancias para mancharse el seis y el nueve de septiembre.
Según narra el secretario, Francisco López, un vecino bastetano residente en Cataluña no se pierde una carrera desde hace treinta años, “los achaques no le impiden venir y como ya no puede acompañarnos acude como espectador”. El año pasado vivieron un momento especial cuando un hombre enfermo quiso hablar telefónicamente con Jesús Samaniego poco antes de iniciar la carrera en Baza, “dijo que estaba muy enfermo y que no quería morir sin escucharlo”. En otra ocasión, los “cascamorreros se sorprendieron al ver las dimensiones de Cascamorras, decían que no lo subían a hombros. Ese año fueron necesarios tres hombres para levantarlo del suelo” recuerda divertido Francisco.
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